Enrique Reyes

Profesor de inglés

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Football and War.

Buenos días a todos y bienvenidos de nuevo a mi post semanal!

Este suceso esta declarado como el día mas emotivo de la Primera Guerra
Mundial y es conocido como "La Tregua de Navidad". Ocurrió un 24 de Diciembre
de 1914, la nieve era incesante y los soldados alemanes decoraban su trinchera
con algunas luces típicas de la época (de las pocas que disponían) para darle un
"toque" mas navideño a la guerra y fue en ese preciso momento donde del otro
lado del campo de batalla se podían escuchar tanto a oficiales como a soldados
británicos entonando el famoso villancico "Noche de Paz" y ambas tropas
abandonaron sus fusiles y uniformes para celebrar juntos y aunque fuese solo por
unas horas, la Navidad.

Corrían momentos duros en la guerra; Alemania había invadido a Bélgica en
verano con el objetivo de llegar a Francia, donde se encontró una contundente
respuesta de Gran Bretaña y Francia lo cual genero una gran cantidad de bajas en
ambos bandos. Esta situación no mejoro con la llegada del invierno, el cual trajo
algunos inconvenientes para los soldados alemanes donde la lluvia, la nieve y el
frío jugaban en contra de estas tropas porque estas condiciones trajeron
enfermedades a las trincheras inundadas y comidas por insectos. 

"A última hora de la tarde los alemanes se volvieron divertidísimos, cantando y
gritándonos. Dijeron en inglés que, si no disparábamos, ellos tampoco lo harían.
Encendieron fuegos fuera de su trinchera, se sentaron alrededor y empezaron un
concierto", explicaba en una carta el sargento británico Bernard J. Brooks, uno de
los presentes.

El día siguiente (en plena Navidad), y tal y como afirma el soldado británico Willie
Loasby en una carta enviada a su madre desde el frente, se le encargó a él
alzarse por encima de los parapetos y recorrer los 36 metros que separaban la
trinchera británica de la alemana con el objetivo de acordar una tregua con el
enemigo. La tensión se palpaba en el frío ambiente y, desde cada una de las
posiciones defensivas, todos los combatientes tenían preparados sus fusiles de
cerrojo por si algo salía mal.

Así lo confirma también el teniente alemán Johannes Niemman en una carta en la
que explica que un soldado apareció cargando un balón de fútbol y, en pocos
minutos, ya había comenzado el partido. "Ellos hicieron su portería con uso
sombreros extraños, mientras que nosotros hicimos lo mismo. No era sencillo
jugar en un lugar congelado, pero eso o nos detuvo. Mantuvimos las reglas del
juego a pesar de que el partido sólo duró una hora y no había árbitro", determina
el escrito.

Impresionante, ¿no?, como la combinación del deporte mas hermoso del mundo y
una fecha muy familiar y emotiva hicieron que dos enemigos mortales dejaran de
serlo solamente por un día para disfrutar unos con otros y tratar de disminuir la
nostalgia por estar lejos de casa.

Esto ha sido todo por hoy, hasta la semana que viene!
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